jueves 12 de octubre de 2006

Amanecer desde el piso diecinueve

F_22

 

Para contar lo que tengo que contarle, he de decirle que nunca le vi. He de guardar los retazos,  el aroma, los espasmos, la intuición amordazada por el deseo, las corazonadas a las que no hice caso y he de ocultarle si es preciso  la manera en que vi la  luz de la luna  tocando su cabello, tocando sus brazos, cubriéndolo todo  la noche en que pasó.

    Para escribirle, he de llenar  los espacios entre el horizonte  y lo profundo del mar, entre la ola y la orilla, entre la arena y la caracola, entre la luz de la luna y su espalda, entre el viento y mi recuerdo y he de guardar silencio mientras el rey sol se despierta de a poquito, inundando  de luz, cada trozo de espacio y cosas que fueron testigos de todo lo que ahora tengo que hacer de cuenta que no sucedió.

Golfo de México e Isla de Sacrificios, Boca del Río, Ver.

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